Pertenezco a esa generación de personas que vió nacer Internet, al menos en cuanto a los primeros accesos y conexiones disponibles desde nuestro país. Pero eso es sólo una parte de la historia…

Primeros PCs y MS-DOS

Comencé a estudiar con los primeros llamados PC: 8086-88. Mi primer ordenador en la sala de informática fue un IBM PC 5150, con unidades de disco flexibles de 5 1/4″, y 640KB de memoria RAM. Eran todo un lujo para la época, 2 unidades de disco, para poder hacer copias entre ellas, y un disco duro interno de 20MB. Algunas tenían pantalla a color, pero la mayoría tenían el característico color verde fosforito que tanto dolía a la vista. Esos ordenadores costaban en la época aproximadamente unas 200.000 pesetas, que era mucho dinero por entonces. Al cambio de hoy serían unos 1.200 euros.

Era todo un lujo, porque en casa, mi primer ordenador fue un 8088 sin disco duro, con teclado integrado, y un monitor externo naranja de rayos catódicos y gráficos MCGA (Multi-Color Graphics Array). Tuve que conformarme con este equipo de entrada, porque el PC con el monitor costó unas 80.000 pesetas, que pude pagarme con la beca.

Éstas eran sus características técnicas:

Schneider Euro PC
Schneider, 1988
CPU: Intel 8088 @ 9.54 MHz
Memory: 512 KB RAM
Operating system: MS DOS 3.3
Drives: floppy disk drive 3,5″, 20 MB hard drive (optional)
Monitor: 14″ colour, XT-compatible
Programming language: GW Basic

Que por cierto, el monitor XT, únicamente de tonalidades naranja, lo fundí jugando al Tetris y al Lemmings 😉

Mis primeros exámenes de informática fueron con los lenguajes Ensamblador, Cobol, y C. Haceros la idea de que tenía que compilar programas en Cobol desde una disquetera de 1,44MB…

Redes locales y cableado

Las primeras redes sobre las que trabajé eran 10Base2, redes en bus con terminaciones que si el cable se estropeaba en alguna de sus conexiones, el resto de ordenadores que estaban conectados a partir de aquella conexión defectuosa dejaban de funcionar. Un poco más adelante, comencé a trabajar con 10BaseT, y aparecieron los primeros cables Ethernet, y concentradores hubs (antecesores de los switches), que permitían montar redes con topología en estrella, u otras. Aunque por aquel tiempo la electrónica de red se limitaba, en estos casos, a realizar una conexión física entre todos los elementos de la red. Los 10Mbps no daban para mucho, la verdad, y se saturaban con bastante facilidad.

Por aquel entonces, las redes más avanzadas que se montaban eran Novel NetWare, mucho más avanzadas que las primeras redes para trabajo en grupo de Windows. Estuve administrando redes de este tipo durante unos años, con cero problemas. Era una solución muy robusta.

Módems, y primeras conexiones a Internet

Mis primeras conexiones desde la oficina, y desde casa fueron desde módems 9600/ 14400bps hacia redes BBS, las primeras redes de intercambio de ficheros y software. Por entonces los programas shareware eran la norma. Se realizaban llamadas telefónicas a centros de datos a través de estos módems, y tenían una interfaz de consola desde donde se podía navegar por las categorías de software, y descargarlos. Todo un avance para la época.

El último módem que tuve era toda una maravilla, un USR Robotics 56K (56000 baudios) V.92, con funciones de fax y voz.

Desde la oficina también configuré alguna RDSI, en los tiempos en los que el Doom se puso de moda. Cómo molaba 🙂

Por el camino he trabajado con muchas diferentes tecnologías, sistemas operativos, y todo tipo de gadgets. Tuve también la oportunidad de trabajar con redes X25 con EDITRAN, instalando hardware y software.

Móviles

Mi primer móvil fue de los primeros móviles GSM digitales de un cuarto de kilo y 16cm de largo, Nokia 1610. Por entonces todavía Moviline, con tecnología analógica, daba la mayor parte de cobertura a los pueblos.

Impresoras

Por el camino, trabajé con impresoras matriciales de 9 y 24 agujas, con papel continuo, tanto en la oficina, como en casa. A nivel profesional, las Epson FX eran, parece que todavía hoy en día son, las de referencia. Era otra historia. Los sonidos de la época, de los módems y las impresoras, «amenizaban» la oficina o nuestro hogar.

Tuve la oportunidad de trabajar con impresoras térmicas, para impresión de tickets, en un proyecto de gestión de colas. Hay tecnologías de impresión que han variado muy poco a lo largo de los años.

He tenido impresoras de inyección de tinta, con cabezal incluido en cartucho o piezoeléctrico. Epson, HP, Lexmark, Canon… Incluso tuve una impresora a color A3 para mis diseños fotográficos. E impresoras láser. Tuve una mítica Laserjet 4 de segunda mano, que todavía daba muy buen rendimiento. Hoy en día, tengo una multifunción de oficina Brother, con escáner ADF, en blanco y negro, que uso ya muy poco. Siempre he intentado tener medios en casa para poder trabajar en lo que fuera necesario. Con el teletrabajo, trabajar en casa para mí ha sido pasar a trabajar, en ocasiones, con más medios que en la oficina.

En mi etapa de responsable de sistemas, gestioné grandes impresoras Lexmark y Brother, fundamentalmente. Pero con el pago por uso, los sistemas de impresión han ido migrando a rentings. Se pueden evitar muchos problemas, porque las impresoras que tienen mucho volumen tarde o temprano dan problemas. Cuando gestionas un parque de impresoras, terminas aprendiendo mucho de tipos de problemas, toners, fusores, atascos y demás.

Windows

Una vez dejé de usar MSDOS, comencé a trabajar con Windows 3.0, 3.1, y 3.11 para trabajos en grupo. Me formé en sistemas Windows NT. Conocí OS/2, y vi su potencial, y observé, como otras veces a lo largo de la historia, que no siempre sobrevive lo mejor, sino lo que mejor sabe venderse.

En mis tiempos de freelance, instalé muchos Windows 95/98/98SE y XP. Windows XP ha sido una de las mejores versiones de Windows.

Luego, he tenido equipos con Windows 7/8 y 10. Actualmente trabajo con Windows 10. Y me ofrece lo que necesito, ni más, ni menos.

Distribuciones de Linux

Han pasado por mis manos infinidad de distribuciones de Linux, recordando una que me sedujo en su momento por su cuidada estética: Mandriva Linux, hoy en día Mageia. Sin embargo, nunca más me volvió a interesar después de aquella época. No obstante, con PCLinuxOS sí hubo un tiempo que aposté por él, y tiene orígenes relacionados con Mandriva.

En mi etapa de analista de sistemas trabajé con RedHat, incluso con sistemas AIX.

Siempre he sido más de KDE que de Gnome. Hoy en día, prefiero las distribuciones muy ligeras, tipo LXDE como Lubuntu. Y hubo una temporada que estuve trabajando en casa con Linux Mint. Quizás ha sido la distribución que más tiempo la he tenido instalada. Pero como me ocurrió con todas en el ámbito de escritorio, tarde o temprano, algo dejaba de gustarme.

Todo lo anterior es con respecto a entornos de escritorio y aplicaciones de usuario. Aunque hoy en día uso muy pocas aplicaciones puramente de Windows, todavía le encuentro cierta ventaja.

Con respecto a entornos de servidor, me ocurre totalmente lo contrario. Hoy en día no se me ocurre usar un servidor Windows, a no ser que no tenga más remedio. He instalado, actualizado y configurado muchos servidores Linux. Tanto en servidor local, con máquinas virtuales, o en remoto mediante VPS, Cloud o contenedores.

Suelo usar Debian o Ubuntu. Aunque también he trabajado con CentOs. Creo que Ubuntu ha aportado mucho al software libre para hacerlo más profesional y accesible.

Nunca me llevé bien con SUSE, y las Fedora me parecían muy pesadas, y no me aportaban nada que echase en falta en distribuciones Debian. CentOs, sin embargo, sí la he visto interesante, pero para servidores de internet, y la he usado en varias ocasiones, porque hay algunos paneles de hosting con versiones gratuitas que lo requieren.

Probé Elementary OS, y Zorin OS. Podían haber sido mi distribución favorita, pero algunos fallos de la distribución, en su día, me hicieron descartarlas. Al fin y al cabo, mi distribución de linux de escritorio va a ser también mi laboratorio de pruebas como servidor, y no terminaban de cumplir mis necesidades cuando las probé. Posiblemente no estaban lo suficientemente maduras entonces. Siempre he pensado que la falta de una estandarización estética ha lastrado mucho los sistemas Linux para entornos de escritorio, y cuando una distro intenta trabajar mucho el aspecto gráfico, es muy difícil que no desentone algún software que se recopila en la distribución.

Siempre me han gustado las distribuciones ligeras. Porque para ser pesada, me quedo con Windows, que me da una relación aspecto-rendimiento más cuidado.

Se me quedan distribuciones que he probado atrás. Como por ejemplo ArchLinux. No me pareció lo suficientemente interesante. Soy una persona práctica. Y los problemas, ya aparecen sin buscarlos…

A nivel laboral, posiblemente el siguiente equipo lo pida sin licencia de Windows, para instalar cualquier distribución de Linux en su lugar. Los desarrollos que realizo hoy en día se basan en servidores Linux, y por tanto, para ciertas cosas, me puede resultar más útil. Por ejemplo, Docker para Windows resulta muy pesado y para ciertas cosas es más incómodo.

Y para conectar con redes Windows, hay buen software para conectarme a un escritorio remoto Windows (Remote Desktop). Desde que comenzamos el año pasado con el confinamiento, uso una máquina virtual Linux para conectarme a la oficina. Así no pierdo mi conexión de internet en local cuando me conecto mediante VPN.

Mac OS

También tengo un ordenador Mac OS Mini, y tuve un Ipad (Fue un gran acierto para la época, y todavía hoy en día es una gran referencia). Fueron inversiones de mi etapa de formación en fotografía. Pero nunca me gustó la política de obsolescencia de Apple, que me obliga a jubilar los equipos antes de tiempo porque el software se vuelve incompatible. Y hoy en día creo que no volvería a comprar un Mac.

Además, por mi manera de trabajar, con muchas aplicaciones instaladas y en memoria, siempre he obtenido mejor rendimiento en equipos Windows, por lo que a día de hoy continúo trabajando en Windows 10 con discos SSD. Hoy en día, cuando uso Mac OS, es sólo para cuando tengo que dar soporte a usuarios de Mac, o para escuchar música. Pero quiero conservarlo.

Creo que es de esas cosas que hay que conocer y experimentar, pero que tiene muchas limitaciones con respecto a otros sistemas. No obstante, es posible que en el futuro vuelva a comprar otro Ipad.

Hosting, VPS y Cloud

Tuve un proyecto de hosting entre manos que me hizo pasar por muchos servidores de Hosting. Me costó encontrar uno que me ayudara mínimamente. Y una vez que lo encontré, me di cuenta que aprendí tanto por el camino, que ya no necesitaba soporte…

He trabajado con mucha variedad de entornos Cloud y VPS. Por ejemplo, de los que más me gustaron fueron: https://hosting90.eu/, y Scaleway. Suelo tener servidores en este último. Tiene unos servidores Cloud muy económicos, y con bastante buen rendimiento. Mi hosting tradicional es Banahosting. Llevo muchos años con ellos, y sin problemas. Un servicio calidad/ precio que no encontré en su día en hostings españoles. Creo que su secreto está en el sistema operativo que usan, CloudLinuxOs. Tuve la oportunidad de probarlo, y es magnífico para aislar y delimitar recursos de la máquina, y ayuda a evitar que un usuario tire abajo el sistema operativo. Puede merecer la pena la licencia que se paga por él, porque tiene unas herramientas excepcionales para un servicio de Hosting.

Los servicios de OVH (y So You Start) también los he probado. Están bien, y están bien de precio. Podría repetir si fuera necesario.

Pero probar, y tener servidores virtuales, dedicados y/o hostings, he tenido en: ArubaCloud, Contabo, Gigas, Digital Ocean, KnowHost, NewWebSite, Virpus, Fortatrust, Webphase Stormvz, Chicago, Openitc, 1dollar-webhosting, LeadHoster, 000WebHost, AlienLayer, Vmframe, AjVPS, HostGator, VirtualMacOs, Pivps, MassiveGrids, . Y como servidores de dominio: OpenProvider (fui proveedor de dominios con ellos para los proyectos web de mis clientes), Mundiserver (mi actual servidor de dominios), NameCheap, PiensaSolutions, Dinahosting, RedCoruña y 1and1 (es con diferencia con quien no repetiría).

Para servidores dedicados probé con So You Start (OVH), y con una web que me gustó mucho, en donde se encuentran ofertas para encontrar servidores dedicados, OneProvider. Se encuentran verdaderas gangas, si no nos importa el proveedor, claro. Dependerá del tipo de proyecto, y si se usa con otros servidores para montar un Datacenter con varios nodos, y ubcaciones repartidas en varios países (en nuestro caso, pues mejor europeos, por el tema de las restrictivas normativas legales que nos acompañan, y que tantas veces me ha frenado a la hora de crear nuevos proyectos) como cuando instalé Proxmox en uno de mis servidores.

Con respecto a los grandes Google, Amazon y Microsoft, realmente cuando he necesitado un servidor, me lo he instalado desde cero, y en mi trabajo no solemos usar servidores Cloud externos (aunque sí estamos usando Docker). Y siempre me ha gustado controlar perfectamente el gasto, sin sorpresas. Lógicamente, dependerá del tipo de proyecto, y de las necesidades de escalabilidad y disponibilidad que se necesiten. Y hoy en día no hay nada que impida que aquellas empresas con grandes necesidades se monten sus nubes públicas y/o privadas a partir de servidores dedicados. Como siempre, dependerá del volumen, y en última instancia… del presupuesto.

Muchos años, experiencias, y nuevos retos

La verdad es que no pensaba hacer un artículo tan extenso, y quizás me he desviado de su intención original. No obstante, era lo que hoy me apetecía transmitir. Agradezco quien haya llegado al final del mismo. Espero haber transmitido la pasión por aquello que hago día a día, año a año, después de más de 25 años de profesión, que para nada me hace amedrentarme ante los nuevos retos: Big data, Data Science, IoT, Machine Learning, Deep Learning, Robótica, Inteligencia artificial, Serverless, Slow code… y Cloud en todas partes.

Un pequeño fragmento de mi historia personal a través de esta apasionante profesión, y junto a las miles y millones de historias personales que compartimos. Somos unas generaciones privilegiadas por vivir en estos tiempos tan excepcionales. Para quienes hayan compartido conmigo estos años de profesión, reflexionad sobre el valor histórico que tiene el haber vivido lo que ya hemos vivido… Y lo que nos queda por vivir. Que independientemente de los tiempos que vengan, continuaremos afrontando con la misma ilusión y entrega.

Manuel Salguero

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